Itinerario

2. La ciudad nueva

Parque del Segre

La construcción del Parque Olímpico del Segre, vertebrado por un nuevo canal que derivaba de este río, se inauguró en octubre de 1990.

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Parque del Valira y claustro moderno

A finales del siglo XX el crecimiento de la ciudad y la planificación urbanística exigieron la ejecución de nuevas intervenciones alrededor del río Valira. Se trata de un parque fluvial, situado a la orilla izquierda del río Valira a su paso por La Seu d’Urgell.

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Seminario Conciliar

El actual seminario de La Seu d’Urgell fue construido en tiempos del obispo Josep Caixal (1853-1879), conocido por su carácter conservador y por su militancia en la causa carlina.

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Paseo Joan Brudieu

El espacio del antiguo foso, recorrido por una acequia que flanqueaba la muralla de poniente, se reconvirtió en un paseo que se empezó a urbanizar a partir de principios del siglo XX.

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La aproximación a los distintos espacios de la ciudad contemporánea pide desplazamientos largos. Así pues, es recomendable utilizar un vehículo, aunque hay que tener en cuenta que se trata de una ciudad con unas dimensiones que también hacen factible su recorrido paseando.

Iniciamos el itinerario en el paseo Joan Brudieu, que conecta la ciudad vieja con el ensanche del siglo XX. El paseo está flanqueado por una serie de edificios residenciales y de servicios que son testimonio de las pretensiones de modernidad que se concentraban en este sector de la ciudad a principios del siglo XX. Al pie del paseo, el convento de la Sagrada Familia, conocido en La Seu d’Urgell como “La Punxa” por la pronunciada cubierta de pizarra que corona el conjunto, separa este espacio de la terraza sobre el río Segre por el sur. Desde el paseo podemos explorar la parte nueva de la ciudad, que se sistematizó con el plan de ensanche que el arquitecto leridano Joan Bergós Massó elaboró en el año 1927, en una iniciativa urbanística pionera en el Pirineo catalán. El Plan Bergós definía una trama urbanística de tipo ortogonal que se adosaba a la ciudad medieval en el eje formado por el paseo y la calle de Sant Ot y que preveía el eje principal de expansión urbana en dirección a poniente, hacia la ancha llanura que se abría en este sector de la ciudad. Desde el paseo Joan Brudieu y bordeando la antigua fachada de la ciudad medieval, de la que solo queda la disposición de las calles en este sector de poniente, nos podemos acercar hasta el Seminario Conciliar. Este pretencioso edificio monumental es una muestra del poder que aún concentraba la Iglesia del siglo XIX, a pesar de la lenta progresión del liberalismo que, en esta zona montañosa, aún tardaría a arraigar. Así, el obispado de Urgell, en aquella época bajo el pontificado del obispo Caixal, emprendió la construcción de un nuevo seminario conciliar, de proporciones gigantescas, fuera de la muralla de La Seu. En el año 1860 se colocó la primera piedra. En la periferia de la ciudad nueva, ya tocando al río Valira, hallamos otro elemento de interés, que es el llamado Claustro de Racionero, ubicado en el Parque del Valira. Este parque es una buena muestra de los esfuerzos realizados en el municipio para ganar espacios de calidad para el disfrute y el ocio de los ciudadanos en una de las zonas que han protagonizado el último crecimiento de la ciudad. En este contexto, el nuevo claustro es una propuesta singular que pretende unir pasado y presente, no sin cierta polémica, a través de una serie de personajes contemporáneos esculpidos en sus capiteles.

Después de pasear por el Parque del Valira, seguiremos hacia el espacio más representativo de La Seu d’Urgell contemporánea: el Parque del Segre. La intervención y arreglo del lecho del Segre y su entorno se iniciaron con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Con motivo de este acontecimiento, La Seu se convirtió en el escenario de pruebas de piragüismo de aguas bravas. La intervención, realizada inteligentemente, permitió incorporar un gran equipamiento a la ciudad, además de ordenar un espacio fluvial que hasta entonces había sido muy difícil de gestionar. A medio camino entre el Parque del Segre y el del Valira hallamos un último edificio singular del ensanche de La Seu, el antiguo matadero, reconvertido recientemente en centro cívico. Se trata de una obra de aire modernista proyectada por el arquitecto Joan Bergós, el padre del ensanche de La Seu, respondiendo a un proceso de modernización y a las nuevas necesidades del sector ganadero de la comarca de principios del siglo XX. En el Parque del Segre acabaremos este segundo itinerario, teniendo en cuenta que desde este punto podemos volver con facilidad hacia el paseo Joan Brudieu.

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